A mí me parece que ambos tenéis razón pero que todo depende de vuestra economía y del espacio del que dispongáis en casa. A mí me hubiera gustado la opción de la cama casita pero al final nos decantamos por una cama de Ikea de las que se van ampliando según el niño crece. De esa forma debajo de la cama guardamos cajas con ropas y juguetes y el tamaño se va adaptando a sus necesidades. Cualquier decisión que toméis estará bien. Y si optáis por la «tradicional» piensa en comprar sabanas bonitas con dibujos que le gusten.