Pues ha llegado ese momento que parece tan tonto pero que en casa se ha convertido casi en un debate nacional: pasar a nuestro hijo a su cama de mayor.
Tiene tres años recién cumplidos y hasta ahora dormía en su cuna-cama, pero ya se le empieza a quedar pequeña y además le hace ilusión ser mayor
Yo tenía clarísimo que quería una cama casita de esas que se ven en Pinterest o Instagram, con la estructura de madera, bajita y con forma de cabaña.
Me parecen preciosas pero sobre todo creo que le pueden dar muchísimo juego. A mi hijo le encanta hacer cabañas con mantas, meterse dentro con sus muñecos, leer o jugar a los exploradores, así que pensé que sería perfecta para él. Además a nivel estético, me gusta mucho más que una cama normal. Digamos que viste la habitación sin mucha más decoración.
Pero mi marido dice que eso es tirar el dinero. Según él es una compra capricho porque en un par de años el niño ya no querrá dormir en una casita, y entonces tendremos un armatoste enorme que no sabremos dónde meter.
Su propuesta es mucho más práctica: una cama de 90 normal con canapé, para ganar espacio de almacenaje que sirva muchos años y punto.
Yo pienso que una cama así no es solo para dormir.
Es su primer rincón propio el primer espacio donde se siente mayor pero todavía puede ser pequeño, donde sueña, juega y se inventa historias.
Y sinceramente me da pena pensar que por ahorrarnos unos euros (que no vamos mal de pasta) el niño no tenga eso. Sí, probablemente dentro de unos años habrá que venderla en Wallapop o regalarla, pero es probable que en unos años ya no estemos ni en esta casa porque estamos de alquiler.
Me gustaría saber vuestra opinión y si habéis tenido este tipo de camas si ha merecido la pena, gracias!
