Prepara la clase calculando bien el tiempo que necesitarías: mañana (o cuando toque) tengo que enseñar esto, esto y esto.
Llega a clase, saluda, di «vamos a empezar, id a la página 394», por ejemplo, y empieza a dar la clase. Cuando empiecen a no hacer caso, da un aviso «oye, estad atentos» o similar y si siguen, te sientas hasta que paren. Cuando lo hagan, calcula más o menos qué estarías explicando si no hubiesen interrumpido y sigue con esa dinámica hasta el final de clase y si no se han callado en toda la hora, mala suerte.
Haz lo mismo dos o tres días seguidos y luego pon un exámen de lo visto esos días. «Dejad los libros en las mochilas, que hoy hay exámen». Haz dos distintos, fila A y fila B, para que no copien. A quien copie, retirada de exámen y suspenso.
Repite dinámica hasta que aprendan.