Estoy buscando trabajo activamente y envío mi CV a una universidad privada para cubrir una plaza de profesor de inglés. La primera señal de alarma es que responden, literalmente, 3 minutos después, incluso antes de recibir la respuesta automática que suelen enviar («Hemos recibido su solicitud, muchas gracias»). Durante la entrevista, me dicen repetidamente que estos estudiantes de primer año son «un poco habladores» y «adolescentes». Lo asumo, porque no creo que pueda ser TAN malo. Otra señal de alarma es que, al parecer, aceptaría el puesto a mitad de curso después de que otra profesora lo rechazara «porque ya tenía muchas otras clases».
La primera semana de clases:
– Las clases son imposibles de enseñar. Ni siquiera puedo oír mis pensamientos con sus risas y conversaciones (literalmente, son los mismos dB que en una cafetería). Intento dinamizarlas con Kahoot! y agrupándolas con diferentes personas para hacer las actividades juntas. Es una hora y 40 minutos de puro alboroto, lo que me impide avanzar. Si les digo que se callen, me imitan. Durante las actividades en línea que les creo, p.e., en Padlet, escriben cosas ofensivas como «Me he l**do con mi prima» (adjunté una foto a mi superior). Uno de los estudiantes lanzó insultos racistas y sexistas en una de las fotos que estaba mostrando en el proyector. Me puse pálida de lo brutales que fueron (no los escribiré aquí).
– Me insultan en los pasillos y no me responden. Una de las estudiantes me quitó el cargador del portátil argumentando que se estaba quedando sin batería, sin preguntarme como es debido. Simplemente se me acercó y me lo quitó.
-Y la guinda del pastel: el primer día, pinché una rueda. No sé si fue alguno de mis estudiantes, pero nunca he pinchado una rueda como conductor.
Así que, después de solo una semana, les envié mi carta de renuncia a primera hora y ni siquiera fui a dar la clase de ese día.
Obviamente, mi familia piensa que he malgastado una buena oportunidad de trabajar en la Universidad, pues el salario no estaba tan mal y ya he probado a trabajar en ESO y FP, con nefastos resultados. Actualmente solo me dedico a dar clases particulares, pese a tener la formación necesaria para trabajar en el sistema educativo. No paran de recordarme que si no puedo con la docencia Universitaria, que directamente deje la docencia. Yo sé que no me hago respetar, pero precisamente por eso pensé que en la Universidad no iba a estar tan mal el tema de la disciplina.
¿Qué pensáis?
