Pues todo depende de la economía y el espacio disponible.
Mis sobrinos las tienen, cada uno la suya en habitaciones independientes de gran tamaño.
Si caso es particular porque mi cuñado es ebanista y las hizo él mismo, resistentes y con colchón de 1×1.90. Yo me dedico a diferentes temas creativos y están decoradas por mí: una pintada de verde y otra de azul, llenas de figuras que recorren toda la estructura. Además añadí una tela a modo de dosel de la que cuelgan diferentes elementos.
Mi sobrino mayor ya tiene ocho años y sigue más que feliz con su cama.
A mí me hubiera encantado tener un dormitorio así de niña: no hay persona que lo vea a la que no le encante.