Querida, la vida es demasiado corta para que te autoconvenzas de que aún le quieres.
Déjale, lárgate a un piso tú sola, vive la vida que te mereces con tu sueldo, cómprate un vestido nuevo, vete a la pelu, ponte unos tacones nuevos y vete a disfrutar la noche, los días y la vida.
Qué le den.