En general yo te diría que no fuera, pero puede haber alguna edad y algún caso delicado, por ejemplo el hijo de una amiga tiene autismo y claro, pues no es precisamente el más popular de la clase, no pega ni hace cosas graves, pero es muy peculiar, a veces dice alguna cosa inapropiada y no tiene grandes habilidades sociales, y alguna vez en algún cumpleaños ha estado muy solo y muy triste, en ese caso si fuera mi hijo el invitado intentaría explicarle un poco y animarle a ir, quizá compensarle luego con otra cosa.
Si es un niño normal y corriente sin ninguna situación particular y simplemente no se llevan, pues no se llevan, no pasa nada, pero investiga si realmente no se llevan bien, o si es que justo se acaban de pelear por algo, porque a veces tienes niños que un día son enemigos mortales y al día siguiente Best friends forever.
Un abrazo