Después de leerte me alegro de que a mi suegra se la esté sudando nuestra boda. No nos pregunta nunca nada, pero si se le ocurriese decirme si voy a adelgazar para la boda le diría «por supuesto que sí, si tú te vas a poner a dieta, lo tendré que hacer yo también…» y puntito en la boca.
Ya me ha soltado algunas perlas, como que el día que su hijo me pidió matrimonio su hermana lloraba porque no podía aguantarse más que tenía una enfermedad y le dije «ah pues yo pensé que lloraba de la emoción» Le cambió la cara y reculó diciendo «ah pues si, claro, también»
Se las sueltas tan tibia, con toda la inocencia del mundo, para que ella sola se de cuenta de que la está cagando y fin.