No doy crédito! No he podido acabar de leer los mensajes..
Pero quiero escribir primero a la chica del post.
Antes que nada, tu cuerpo es tuyo y no haces nada mal. Espero que a pesar de ls desilusiones hayas ( y que lo sigas haciendo!) disfrutado con cada encuentro.
En muchos momentos me he sentido como tú, porque también soy de las que se dejan llevar y disfrutan del placer del sexo. Pero, hay momentos en las que sin ser conscientes buscamos, buscamos, anhelando esa compañía, que parece que no llega. ( te adelanto, en mi experiencia perdonal, que todo llega, y no hablo del amor, sino de sentirte bien con o sin pareja)
Y sí, desgraciadamente hay chicos ( hablo de chicos pk mi experiencia es hetero, que podría no serlo) que no se cuestionan las formas de mantener relaciones esporádicas. Un poco creo que encastrados en el mito de amor romántico, en el que para que una chica acceda a una noche de sexo y desenfreno hay que curraselo. Esto con el ingrediente de no querer mas que una noche, nos da el resultado este de: te como la oreja, hasta que follemos. Quiero creer que es una forma más, sin ser mal intencionada ni premeditada. Pero sí jode, y mucho.
De ahí el que tu respetes tus momentos, tu cuerpo. Ojo! Olvídate de que no te respetas si follas en la primera noche, sino que escuches lo que te hace sentir malestar a ti. Me encantaría compartirte un texto que escribí( si lo encuentro te lo hago llegar) pero en resumidas cuentas mandaba al carajo a aquellos que ante encuentros especiales se abruman, dice algo así: «tu no eres el especial, lo soy yo».
Así que bonita, tú no tienes nada que cambiar, sigue disfrutando de tu sexualidad como te salga del coño, eso es respetarte. Solo trata de aprender a leer en qué momentos estas y agudizar tu sensor para saber en qué momento está la otra persona. Hay momentos en los que preguntando directamente es bien.
Y para las que ponen en duda, y critican tus decisiones sobre tu sexualidad, ritmos, n• de citas:
Hasta cuándo nuestro cuerpo vale tanto como lo valoren! Qué estamod haciendo nosotras? Seguimos perpetuando el rol de mujer sumisa, encima de unos tacones esperando al apuesto príncipe. Algunos comentarios me han dolido como mujer.
» Mi cuerpo, mis normas!»