La disciplina positiva funciona, lo que no funciona es dejarles que hagan lo quieran, porque eso es malcriar, no educar que es de lo que se trata.
Las normas y los límites son los que son y se respetan, y además se da ejemplo. Si yo digo que no se grita, no grito yo. (Aunque a veces me tenga que morder la lengua) y si grito, les explico claramente que a veces uno pierde el control, que soy humana pero que lo que han hecho antes, no estaba bien.
Si les digo a las 8 estáis en la cama y no están, al día siguiente empezamos la rutina antes, para que a las 8 se hayan lavado los dientes y tengan el pijama puesto. Se les avisa del tiempo que tienen y de si tienen recoger porque están pintando por ejemplo. Se puede negociar 15 minutos más de pintar/jugar y no leemos cuento y no pasa nada. Pero acostarse y lavarse los dientes es un límite no negociable. Se puede negociar ponerse el pijama rosa o verde, o primero lavarse los dientes y luego ponerse el pijama.