A mí no me gustaría que mi pareja intentase cambiar mi forma de comer.
De la forma en que yo lo veo es que tú sientes que los dos tenéis que comer lo mismo, el en ningún momento ha dicho eso.
Además, quieres cambiar lo que come, dedicas mucho tiempo a preparar la comida pero por qué tú lo has querido, el no te lo ha pedido y seguramente prefiera que no lo hagas.
Y luego te quejas de que no coma un plato que has cocinado que el no quería que cocinases y un alimento que el no come que tú quieres que empiece a comer.
Evidentemente, criticar tu comida y poner mala cara está fatal, pero también lo está que critiques su alimentación y intentes que cambie su dieta.