A cada cliente raro que os pida cosas le hacéis firmar el pedido que habéis apuntado en el ordenador, las críticas falsas podéis irlas contestando tranquilamente y educadamente, yo por ejemplo me fijo mucho en cómo los dueños contestan las críticas y muchas veces es evidente que el que ha puesto la crítica es un cretino con ganas de molestar y por último, si hace falta, pedir una asesoría jurídica para hacer una denuncia formal, o para ver si el origen de esas críticas se puede rastrear.
Pero bueno, por lo que cuentas vuestro negocio y su continuidad no está en juego, el abuelo confia en vosotros y el trabajo bien hecho habla por vosotros, esperemos que la tía se canse pronto de molestar.
Un abrazo