Como maestra que trata a diario con psicólogos, te recomendaría hacer una exposición gradual y usar un alias, como hacen otros creadores de contenido —por ejemplo, La Gata de Schrödinger o Claudia Nicolasa— nombres ficticios que protegen su identidad. Ellas también sufrieron bullying, pero cuentan con redes sociales fuertes y cientos de miles de seguidores, lo que les da un apoyo real. Recuerda: los bullies son como hienas, sólo atacan a los débiles, y tú ya no lo eres.
Ania habla desde el desconocimiento porque no ha trabajado con personas con trauma complejo. La contradicción interna, la disociación, el miedo paralizante y las dudas son muy frecuentes. Tampoco sabe lo obsesivos, envidiosos y destructivos que pueden ser los agresores, porque son personas infelices.
En tu caso, tener una red social sólida, exposición gradual y controlada, contactos con la policía, y un estatus social derivado de tu profesión respetada puede generar un efecto disuasorio real frente a los delincuentes.
Si quieres concienciar sobre el acoso escolar, es crucial que establezcas contactos profesionales con policía, abogados y Guardia Civil. Ellos también necesitan formación, y a ti te protege personalmente y puede disuadir no solo a matones, sino también a haters y trolls de internet.
Personas como Vicki Bernardet, Sindy Takanashi o Elsa Ruiz han sufrido agresiones y acoso brutal de distintas formas. Hoy son portavoces de muchas víctimas y eso no las ha destruido. De hecho, se han convertido en una molestia muy grande para pederastas y abusadores.
En resumen: terapia, exposición gradual y controlada, alias ficticio, nada de fotos personales en redes, red profesional con contactos sólidos. Así, estos HDP lo pensarán dos veces antes de molestarte.
Tú misma lo has dicho: ya no eres una niña indefensa. Ahora eres una adulta fuerte, con voz propia y capacidad para defenderse.