No sale de forma automática de él. Cuando hablas con él, no sólo no sé siente mal, sino que se enfada. Y por supuesto no cambia.
Si no quieres dejarlo, yo lo veo fácil. Quédate ahí haciendo lo de los dos. O los tres o cuatro si tenéis hijos. Y, si quieres añádele la esperanza de que cambie (esperanza que te puede durar 30, 40 años o toda la vida).