Apoyo al resto, tú no sabes por qué tu compañera necesita vacaciones ese puente, quizá ya no llegue a más y el trabajo se le hace bola.
Además, como tú escribes, «llevaba meses suplicando». Tu jefe ha tenido tiempo para buscar un reemplazo para esas fechas tan señaladas, no es algo nuevo. La «mala» no es tu compañera, el malo es tu jefe.