A nuestra fiesta de empresa no van las parejas, y si van se aburren un huevo. Tenemos nuestras bromas internas, hablamos y nos reímos de anécdotas del trabajo porque es lo que une a ese grupo de personas, y si conoces a alguien pues bueno, pero si no, tú marido tendría que estar contigo para no dejarte sola y al final no es lo mismo. No sé si será la razón del tuyo, pero al menos en mi caso esa es la razón por la que ni yo voy a la cena de empresa de mi marido ni yo a la suya…