También le dices a tu hijo que no coja regalos de extraños ni se ande con señores que no conoce, pero parece normal que se haga fotos con un hombre mayor desconocido sentándose en sus rodillas, en un centro comercial, o que tres señores viejos entren en casa, de noche, a dejarles cosas. O sea. Da entre miedo y asco, pero como es nuestra tradición, pues es súper guay, es magia, y otras tradiciones son ridículas.