Pues tal y como lo cuentas, pues cualquiera diría que si, que las tareas del hogar le corresponden a él. Pero claro, habría que oírlo a él contar su historia y los marrones que se come él solo y de los que tú te libras, en todas las historias ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos…
Pero bueno, basándonos en tu versión, pues yo creo que a él le corresponde encargarse del grueso de las tareas, pero tampoco está bien que tú no hagas nada de nada. Es tu casa también, tú también la ensucias y esa actitud de «como yo soy la que paga te toca a ti limpiar» puede hacer sentir a la otra que tú tienes más poder, está feo eso. A él le toca hacer más, pero algo tienes que hacer tú también, eso es lo que creo.