Cuando me vi en tu lugar lo que hicimos fue encargar en un restaurante varios menús de Nochebuena y hala, a correr. Me dan mucha pereza estas celebraciones donde uno o dos están trabajando sin parar y el resto a comer como si no hubiera un mañana, la verdad. Aquella vez apenas cené, ni mi chico tampoco, pendientes de servir, retirar, calentar, etc… Un rollo, para mí. En mi familia nos hacemos unas pizzas o una tortilla de patatas y tan contentos, nadie tiene que tirarse todo el día cocinando ni estar pendiente de servir y que no falte de nada. Pero bueno, la familia de mi chico es distinta. Ahora, a mí no me pillan en otra así, ya le dije que si quiere hacer algo en casa que se ocupe él de todo, que yo prefiero cenar un bocata y no estresarme que andar a pijo sacao para que al final cuando por fin me siento a la mesa ya hayan medio terminado los demás.