Yo también estaba muy nerviosa al conocer a mis suegros porque son britanicos y además tengo una hija. Me imaginaba que iban a ser muy callados y yo iba a soltar alguna burrada para romper el hielo y luego arrepentirme. Por suerte para mí ellos si tenían sentido del humor. El suegro me soltó nada más conocerme que si bailaba flamenco o bebía sangría. Yo que soy del norte le dije que no a todo y entonces me dijo pero entonces que tienes para mi? Y le dije ‘I don’t know. What about a fake granddaughter?’ El señor se partió de risa y desde entonces hemos sido Friends forever.