Llevo casi dos años con mi pareja pero los dos ya somos mayorcitos y nos hemos tomado con calma lo de presentar a nuestras respectivas familias.
Ahora que se acerca la Navidad y hay un plan especial en su familia al que me quiere llevar, pues quiso presentarme antes a sus padres.
A mí la verdad conocer a las familias se me suele dar muy mal. Soy una persona muy vergonzosa, que se pone muy nerviosa con este tipo de situaciones, muy tímida… y pues iba cagada, la verdad.
Encima nosotros nos conocimos por Tinder y como somos de un pueblo pequeño, todavía hay gente que te mira raro cuando dices que te conociste por Tinder.
Entonces cuando mi suegra me preguntó —que además me pilló por sorpresa, porque se ve que él no se lo había contado—, me preguntó a mí directamente que dónde nos habíamos conocido.
Y claro me puse nerviosa.
Quise hacer una broma como para quitarle hierro al asunto, y le solté que nos habíamos conocido en un puticlub.
Que era obviamente una broma, pero ella no lo entendió.
Se lo tomó en serio.
Se ve que es una señora que no tiene nuestro tipo de humor y se quedó totalmente desconcertada.
Y me tocó explicarle que no, que era una broma, que en realidad nos habíamos conocido en Tinder.
Pero claro, entonces ella pensó que si lo del puticlub era broma, lo de Tinder también podría serlo.
Fue una situación súper incómoda.
Desde entonces me siento horrible.
Mi pareja dice que no pasa nada, que su madre es de otra época y que no me preocupe, que lo entenderá.
Pero yo ahora no me atrevo a volver a mirar a esta mujer a la cara.
¿Vosotras creéis que es para tanto?
Es que desde entonces no paro de darle vueltas.
