No acostumbro a escribir por aquí, pero casualmente mi difunta madre también se llamaba Francisca, aunque todo el mundo la llamara Paquita. Yo no voy a tener hijos, pero si los tuviera no les pondría el nombre como homenaje a nadie. Una vida que empieza no debería arrastrar traumas del pasado ni servir de recordatorio de nada. El dolor de tu marido es perfectamente comprensible, ya que yo también perdí a mi madre antes de lo que esperaba, pero eso no implica que se deban romper acuerdos si los hubiera, ni que los hijos deban deba cargar con ello.
Por lo demás, aunque soy hombre, el comentario de Ana de las 14:24 es muy acertado. El método para elegir nombre es correcto y eso de que el marido se salta lo pactado y pone el nombre que quiere a veces pasa. Una de mis exs se llama Catalina por ese motivo. Llegado el momento aconsejaría ir los dos juntos al registro civil.