Lo que no es normal, es que te pongas de esa manera por cuatro cosas rojas. En mi casa, te mueres. Yo también tengo una taza roja, en el sofá un enorme cojín rojo en forma de corazón, que dice “Off with their heads!” En la mesa de café, un florero con un ramo de rosas rojas. A mi novio, le da exactamente igual. Vete a un psicólogo, pero ya. Y lo del perro, cepillarlo, aspirar la casa y limpiarlo todo a diario, como te han dicho.