Te haces las preguntas oportunas, atrevete a pensarlas bien y darte respuestas.
Yo tengo una maternidad súper feliz, que no fácil. Porque no solo depende de los niños (que sean buenos, sanos, que duerman bien y coman mejor) sino de la vida que en cada momento te está tocando vivir (situación social y económica, que cambia con el tiempo por ejemplo).
Y como te ponen en otro post, importantísimo que el padre haga de padre al 100%.
Cuando son recién nacidos necesitan madre casi todo el tiempo, pero el padre está para hacer el resto de las cosas. Si los roles no se cogen con equidad, no hay equipo y no hay armonía (=felicidad).
También te voy a decir, desde mis 40 recién cumplidos, que los amigos cambian y/o desaparecen, que las cenas y las fiestas se comparten una vez al año con suerte, que la vida sigue para todos y no tiene por qué ser juntos.
Que tu yo de ahora y tú yo futuro diferirá, y que la decisión de tener hijos no es en base a la vida que tienes ahora sino a la que quieres tener.
¿Quieres que una persona dependa de ti y sacrificarte por ella durante los siguientes 20 años?
Es un compromiso a largo plazo, más fuerte que el matrimonio. Con las mismas preguntas que te harían en una iglesia: en la salud y en la enfermedad, en el parque durante años con madres-padres que no elegirías para acompañar tu vida nunca y a los que sonries con educación, sacrificando tu yo por esa personita?
Si en un SI consciente de ambos progenitores, casi que seguro serás feliz.
Nosotros debemos dos mininosotros estupendos, preadolescentes, con unos años de crianza duros y, a pesar del resto de cosas negativas que nos vienen pasando, creo que mi vida no sería la que quiero que sea si no estuviesen.
Pero cada uno tiene que pensarlo bien. Y es mejor decir que NO a la maternidad a ser un mediocre o a arrepentirse de haberlos tenido.
No tengas miedo a responder tus preguntas con franqueza.