De acuerdo con los anteriores comentarios.
Una de mis mejores navidades las pasé sola voluntariamente.
No estaba en mi mejor momento vital, y lo último que me apetecía era fingir una alegría que no sentía o forzarme a compromisos. Decidí que era un día más y que me iba a quedar tranquilamente sola en mi casa disfrutando de mis pequeños placeres. Y en lugar de entristecerme fue alegre y un momento de encuentro y amor conmigo misma.