Pues yo en un cumpleaños de mi entonces novio (ahora marido) en el que yo no tenía un duro porque era estudiante le regalé un lote de vales.
«Vale por una tarta hecha por mí».
«Vale por una cena romántica en casa».
«Vale por una noche juntos».
Sé que eran varios, ahora no los recuerdo todos. Los hice con mucho cariño en un folio de colores escritos a mano.
Creeme, 20 años después aún me lo recuerda y me dice pide más vales.
No todo se compra con dinero, somos demasiado materiales.
Regala experiencias que creen recuerdos juntos.