El problema no son las suegras, sino los hombres que tú eliges, amiga. Nenes de mamaíta toda la puta vida, los dos.
Yo tuve una pareja por 8 años y la suegra era mala, pero con mala baba, meticona, criticona, y el señor suegro no se quedaba atrás. Al primerito comentario con tonito que tuvo, mi novio le dijo «una pulla más mamá y nos vamos y no vuelvo a venir». Magia, oye. La señora era como era pero a mí ni me soplaba. Al cabo de los años, hubo otra gracieta, un comentario feo hacia mí, y mi novio se levantó de la mesa, que estábamos comiendo, le dijo si le hablas mal a ella me estás hablando mal a mí, y nos fuimos. No me pidió disculpas ( no falta que me hacían) pero no volvió a pasar.
Si tu marido te da tu lugar, da igual cómo sea la suegra, la vecina o el cartero. Si es un pelele, lo que tienes es eso