En mi convenio hay una frase sagrada y que intento poner siempre en práctica:
Las medidas específicas en este convenio son los mínimos otorgados a los progenitores en caso no hayan podido ponerse de acuerdo entre ellos.
Esto quiere decir que lo del convenio no va a misa, mi ex ha cambiado fines de semanas por recogerlo dos días a la tarde en vez de una, por ejemplo.
En verano le doy tres días más para su quinzena a cambio de mi cumpleaños y el día de la madre, por ejemplo.
Mientras estéis los dos padres de acuerdo y quede claro por escrito que es un acuerdo entre ambos, no hay problema.
Pero aquí entra el desgaste mental, yo no quiero ver a mi ex ni en pintura, pero hay momentos que me paso muchas horas intercambiando WhatsApp y hablando con él.
Es vuestro primer año, podéis ser flexibles y adaptaros a la nueva situación, pero yo a mi hijo nunca le he dejado elegir con quién (esto un día puede girarse la tortilla e ir en tu contra), los niños no pueden tener ese poder (a no ser haya abusos o situaciones en la otra casa que por eso no quieran ir, y ya eso se aborda diferente).