No sólo me pareces una exagerada, me pareces mala madre.
Cuando el castigo tiene justificación te lleva a superarte, cuando el castigo es injusto y desproporcionado lo que hace es frustrarte.
Me recuerdas a la madre de una amiga, broncas y castigos por cualquier cosa, cuando se enteró de que ya no era virgen la arrastró de los pelos, a los 21 años se emancipó y se fue a otra ciudad