Tenías toda la razón. Lo primero, me preocupé por nada, simplemente era una cuestión de cansancio y de precios. Lo segundo, mi hermana seguía cabreada y le dije que yo me ocupaba de su parte, entonces cedió. Tengo que decir que ha sido una de las mejores Nocheviejas porque mi madre ha reído como nunca al no estar tan agotada