Perdona, pero has hecho fatal. No sólo porque pretender decidir sobre el destino de un regalo es egoísta y absurdo, sino porque esa exigencia habrá hecho sufrir a tus padres. Imagínate cómo les sentará saber que odias tanto a tu hermano que te fastidia semejante TONTERÍA. Yo también me llevo mal con mi hermano, pero mantengo las formas por mis padres. Todo esto no te lo digo con intención de hacerte sentir mal, sino para que a futuro no vuelvas a hacerles sufrir así por razones tan tontas.