Pues a mí me da pena el niño. Creo que en tu cegamiento, cargada de motivos, has acabado jodiendo al más inocente. Ya da igual quién tuviera la razón, hay cosas más importantes, y tratándose de vuestros hijos, las dos deberíais dejar vuestros egos a un lado. Qué triste. Consecuencias del materialismo y la competitividad.