Pues a mi me parece que has hecho bien, ahora ella tiene la oportunidad de trabajar su frustración y la de su hijo.
Hay gente con mucha cara y a veces uno se cansa.
La hermana de mi marido tiene 3 hijas. Ella, con todo su morro, en Reyes, cumpleaños y demás eventos le decía a mi marido el regalo que les tenía que comprar (siempre era lo más caro).
Desde que ha nacido nuestro hijo (4 años) le ha regalado solamente un libro. Ahora, por lo que sea, se acabaron los regalos.