Yo con gente así como tu amiga dejo hablar que se explayen, contesto algo asi como «interesante» y cambio de tema cuando acaban. Por cierto, es algo bastante común entre politólogos estos aires de grandeza.
Y la analogía del cáncer es «interesante»: según eso, el paciente no entiende su propio dolor y debe callar mientras el experto explica. Curioso, porque sin el paciente no hay síntomas, sin síntomas no hay diagnóstico, y sin diagnóstico no hay nada que estudiar.
Increíble cómo un título académico cura la ignorancia y borra la experiencia de quien lo vive.