A la autora, si hasta tus padres te dan la razón, puedes estar tranquila. Mi experiencia es que los padres nunca quieren tomar partido incluso aunque uno de los hijos tenga la razón al 90%. Si te la dan, es que hasta ellos están hartos de tu hermana. Con razón fueron los primeros en tratar de intervenir cuando vieron que estaba haciendo trampas.
A las comentaristas que culpáis a las dos hermanas, no sé qué problemas mentales o traumas familiares tenéis en casa, pero decirle a la autora que ella es igual de competitiva (por una cosa que ha hecho el marido, que debe de estar hasta el gorro de la cuñada) o que «habría que oír a tu hermana hablar de ti», sois un asco de persona. Tanto «yo sí te creo» para una cosa, y luego si alguien cuenta que su hermana es una abusadora y narcisista que siempre quiere salirse con la suya, que miente, manupila, impone reglas y luego las rompe (como es este caso), le decís a la víctima «pues tú eres igual». La autora, por lo menos, la única vez que se ha rebotado al menos se ha sentido mal y ha venido a pedir consejo. ¿Pensáis que a la hermana le remuerde igual la conciencia? Si ya traía la estrategia / mentira pensada de casa…
Mirad. Precisamente el mayor problema del maltrato entre hermanos es que cuando uno lo denuncia nadie le cree porque piensa que son «cosas de hermanos» y la culpa es de los dos, pero que cada uno cuenta su versión, lo ve a su manera, etc. Lo mismo que pasaba antes con la violencia de género: «si él le pega, algo habrá hecho ella». «Pues si tú dices que tu hermana es competitiva, es que tú también». Estáis quedando retratadas usando el mismo mecanismo mental.
Pero vamos, que en este caso hasta los padres están hartos de la otra hermana. Yo desde luego tampoco habría traído la Play, pensando más que nada en los niños, ¿pero sabéis qué? Cuando alguien te pega 10 veces, puedes esquivar o aguantar 9, pero 1 vez, aunque sea sin querer, vas a pegar tú también. Porque todos somos humanos y tenemos un límite. Imagina entonces que viniese algún idiota (o alguna forera de por aquí) a decirte «habéis pegado las dos, pues igual de mal las dos».
Qué vergüenza de foreras, de verdad.