Si existiera la posibilidad, yo me hubiera esperado 3 años para vender la casa y hubiera puesto la otra en alquiler… porque el drama se veía venir.
Ahora, si no hay opción, pues se tendrán que aguantar. No serán los primeros ni los últimos adolescentes a los que les toca cambiar de instituto… igual los tenéis de morros todo el año, y nunca os lo perdonan, pero las decisiones de familia las toman los adultos.