El problema que yo veo es que no sabes si la criatura tendrá la misma condición que tú y menos saber con qué necesidad de apoyo. Yo no soy TEA pero mi hija está en evalucion por un TEA grado 1. Ha habido temporadas, sobre todo cuando era más pequeña (entre los 2 y 3 años) que ha sido una misión imposible mantener la calma. Ahora entre los apoyos y su madurez (tiene 5 años) la cosa ha cambiado mucho. Pero claro, ¿Y si el grado con el que te nace es 3? El problema es que hasta que lo tengas no lo vas a saber. Cuando tienes un hijo vas a ciegas. Incluso teniendo un niño neuronormativo la cosa se puede complicar porque hay niños muy demandantes o muy movidos que puedes desregularte. Se que como TEA quieres tener las cosas controladas y preever todo desde antes pero en este caso no puedes hacerlo.