Yo creo que no les dejaría. Con diez años los niños son pequeños todavía, no siempre quieren caminar, comer cualquier cosa o aguantar el hambre, interesarse en un museo o en una ciudad. Y los abuelos están mayores, no entienden algunas rabietas (ya criaron, sí, pero era diferente en muchos aspectos). Si dudas es por algo, si vieras clarísimo que son capaces y es adecuado, estarías dispuesta.
Hay muchas opciones enriquecedoras cerca de casa, llevarlos a espectáculos, rutas de senderismo, etc. Lo lógico sería esperar unos años y/o hacer algún viaje previo incluyendo al menos uno de los padres