Haces bien. Yo me casé con los pocos ahorros que teniamos. Es cierto que cuando contamos nuestros planes de boda tanto mis padres como mis suegros nos dieron dinero, pero aún así no cambiamos lo que ya teníamos pensado. Lo único que cambié fue el ramo de novia, que fue un regalo de mi tío y me ayudó a elegirle, y el vestido me lo compró mi abuela y fueron 400€. Hicimos una boda sencilla con poquita gente pero la que queríamos a nuestro lado y podíamos permitirnos pagar. Con el dinero que nos dieron ambas familias y los regalos de los demás invitados pudimos cambiar de coche, que el nuestro ya era una chatarrita. Todo el mundo nos decía que nos pegaramos un viajazo, pero el coche era algo necesario, la playa no.
Así que me parece genial que le hayas dicho que no. No puede ser una imposición, es un regalo y como tal regalas lo que quieres. El vestido ya es una pasta si le quiere de marca, y viendo como es de caprichosa, de los 2500 o más no te libras.