Como madre hubiera hecho exactamente lo mismo que tus padres, y bien que les tenéis que estar agradecidos. Mis padres no pidieron un préstamo por mí pero se sacrificaron igualmente, como la inmensa mayoría. Vosotros tenéis que saber lo que les cuesta vuestra educación. Y no solo a vosotros, sino también al Estado, en una universidad pública, y tenéis la responsabilidad de haceros merecedores de esa oportunidad. Como lo han hecho los estudiantes buenos y responsables toda la vida.