A mi me pasaba eso hasta que empecé a contestar que cada uno gestiona la crianza de su hijo como quiere, porque de la maternidad entendí que yo no voy a pasar un mal rato para que tú estés bien. Criticar a la forma de criar es bueno, un deporte nacional. Mi peque tiene tres años y no come azúcar por norma general, aunque también te digo que alguna vez se ha comido una galleta maría y aquí no pasó nada. Pero ni chocolate, ni chuches ni nada de eso. Y está bien, si quiere algo dulce le doy un plátano y él tan feliz. A mi con el azúcar no, pero me pasó y me sigue pasando con el calzado respetuoso… Qué es otro melón. Eso sí, que ofrezcan a sabiendas que tú no quieres, es una falta de respeto y a los adultos también hay que marcarles límites,sin ofender, pero firmes.