Tu misma te has dado cuenta de tu mayor error; tratar de borrar su pasado. El error no fue pensar que podías, sino creer que eso está bien. Las personas adoptadas vienen con una historia que no hay que tratar de borrar, sino respetar y tratar de entender.
Hay muchos adoptados que han alzado la voy con respecto a este y otros temas, como por ejemplo el hecho de adoptar como «última opción» sin ser realmente consciente de que no es lo mismo ya que adoptas a alguien con una identidad y con una historia que no es la tuya, cosa que supone un reto para el que hay que estar preparado.
No entiendo esa resistencia a llevarlo con un psicólogo. Hablas de ello como un castigo para el niño, cuando es todo lo contrario. Ese niño tenia una identidad ligada a unas personas, a un lugar. Y un día todo eso cambió, no volvió a ver ese lugar ni a esas personas, todo era diferente, no sabía que esperar, era muy pequeño para comprender pero con la suficiente edad para darse cuenta del cambio tan brutal. Tu pensarás «pero era un cambio para mejor» sin tener en cuenta lo que asusta a un niño estar lejos de todo lo que ha conocido. Tu buena intención por si sola no ayuda, ese niño necesitaba un acompañamiento (con profesionales de la salud mental) desde un primer momento para comprender lo que estaba pasando y no solo no se lo diste entonces, sino que sigues negándoselo.
Por favor, dale una vuelta, piensa en todo lo que he dicho y actúa.