Enhorabuena, has conseguido lo que querías.
La has desgastado y quitado la ilusión, con una madre así es normal que se le quiten las ganas. Y te sentirás orgullosa de la decisión que ha tomado tu hija… En fin…
En tu última aclaración mezclas churras con merinas. Nadie te ha dicho que haga lo que le de la gana sin dar ninguna explicación, pero tu no eres una persona abierta, dispuesta a escuchar. Eres igual de estricta e intransigente con nosotras, tal y como lo eres con tu hija. Lo que pasa, es que nosotras no te tenemos que aguantar y no estamos bajo tu dictadura, podemos decirte las cosas claras. Y para colmo te piensas que por mantenerla, te da el derecho a tenerla enjaulada.
Lo vas a pagar caro. No eres mejor madre por coartar la libertad de tu hija bajo la justificación de «protegerla».