Empiezo contando que somos una familia de tres: mi marido, mi hija y yo, aunque soy yo la que se ocupa más de los permisos de nuestra hija, tiene que pasar por mi aro sí o sí. Mi hija tiene 19 años y le faltan 5 meses para los 20 y estudia en la universidad y la considero una buena estudiante. Como habréis visto en el título del debate, me ataca mi duda si dejar que mi hija vaya a un concierto. Nosotros vivimos en Las Islas Baleares, y ayer me dijo que si podía ir a un concierto que se hace en Madrid o en Londres, el próximo verano, me pidió permiso ya que las reventas de las entradas salen esta semana. Y eso me ha dado mucho miedo porque es por la noche y encima, muy lejos. Me ha pedido permiso para comprarse las entradas, que se lo tengo que decir ya porque se agotan muy rápido, y no le he contestado, le he dicho que no me meta prisa que me lo tengo que pensar. Es que ¿a quién se le ocurre semejante locura? Todavía no le he contestado.
Por regla general, no me gusta que vaya a fiestas, pues yo trabajo con personas de la calle y sé lo peligrosa que esta puede ser, y cada vez que me dice que quiere hacer ese tipo de planes se me pone la piel de gallina… No la dejo ir de fiesta, nunca la he dejado, y le tengo como norma volver tempranito a casa (máximo 22:00); y antes de que me digáis de todo, es que me supone una tortura mental: «¿le va a pasar algo? ¿la van a acosar o viol…? ¿cómo va a volver? ¿la dejarán tirada? ¿se emborrachará mucho y abusarán de ella?»; entre muchas más preguntas, así que para evitarme esas preguntas y no dormir por las noches, prefiero que esté segura en casa más que en cualquier discoteca de por ahí.
Lo peor es que el dilema no acaba aquí: también me ha dicho que planea hacer un Erasmus, para el próximo curso, es decir, desde este año, ah, y no se quiere ir 5 mesitos, se quiere ir un año entero. Me lo dicho justo cuando entró a la universidad, que lo tenía planeado, a lo que le respondí que todavía es muy pequeña y que tiene que ganárselo. Pero al final, he visto que es uno de sus grandes sueños incluso antes de llegar a la universidad, así que he cedido y sí podrá ir, aunque me da mucho miedo porque eso supone que estaría en un país lejano haciendo a saber qué, porque no penséis que se quiere ir para perfeccionar su inglés (estudia filología inglesa y francófona), si no que se nota que quiere un país barato para viajar y salir todos los días de fiesta loca, seguramente (aunque no me lo haya reconocido, pero se nota en la manera que se expresa). Yo le he dicho que no se lo voy a pagar, que me da mucho miedo; ella me ha respondido que se pone a trabajar en verano y pide becas de Erasmus estudiantiles si hace falta.
Ella me ha dicho que le parezco muy estricta, que no le dejo hacer ni la mitad de cosas que le dejan hacer las madres de sus amigas, pero ella no entiende que todavía es una adolescente, que dejas de ser una adolescente a los 25, y que todavía debe de tener normas y castigos para educarla. Aunque no soy tonta y veo cómo cada vez se va haciendo mayor y no puedo evitar que quiera volar del nido, como hacer el Erasmus, acabar la carrera… que yo sé perfectamente que su ilusión siempre ha sido irse a trabajar fuera en otro país, que «estudia idiomas para algo» es lo que dice, y me parece maravilloso por tema laboral, pero vuelvo y repito: me da mucho miedo. No sé qué hacer con todo esto, tengo un debate interno que me dice que es mejor que se quede en casa porque hay muchos peligros por ahí fuera, pero que también necesita hacer su propia vida.
Pido comprensión, por favor, no sé cómo lidiar con este dilema interno.
