Lleva siendo así toda la vida, lo que pasa es que normalizamos conductas porque no las percibimos como problemas graves. No eres dramática, simplemente te estás dando cuenta ahora porque lo estás viendo desde una perspectiva más madura y posiblemente porque has llegado a un límite emocional.
La evasión de responsabilidad, excusas constantes, y atribuir errores a factores externos o a ti, es un patrón. Y a la larga, afecta a la relación. Es importante que lo abordes porque la evasión de responsabilidad sí es una red flag y sí puede erosionar vuestra relación, y porque tus hijos os toman como ejemplo y eso no es precisamente algo que imitar.
Le puedes decir que te das cuenta. Que cuando algo sale mal, nunca escuchas un «me equivoqué» o un «lo siento» genuino. No puede ser que sea la única persona en la tierra que jamás tenga la culpa de algo. Que para ti es esencial que en la relación podais ambos ser vulnerables y admitir fallos, porque es muy, muy dificil construir confianza con alguien que nunca se hace cargo de sus actos.
Y cuando vuelva a ocurrir, no lo dejes pasar. Si te dice que olvidó comprar X porque había mucha gente, le respondes que la gente no impide poner cosas en el carrito. Simplemente se te olvidó, no pasa nada, pero se te olvidó a ti. Si llega tarde porque hay tráfico, le dices que salir con el tiempo justo es no tener previsión y eso es decisión suya y sólo suya.
Te hablo desde la experiencia porque yo tengo a alguien así en mi vida y sé lo que fastidia.