Se me ha cortado, le di a enviar sin querer.
Decía que a veces directamente le digo que necesito estar 15 minutos sin hacer nada, y me siento fatal porque pensará que mirar el móvil o leer un libro me importa más que él, pero hay momentos que de verdad necesito un rato de parar.
Añado que, al ser profe, compartimos horarios, no tengo tiempo libre, es maravilloso para conciliar y no me quejo, me alegra ser una madre muy presente y disfruto de mi hijo. Pero a veces estoy cansada y creo que no sé compaginar mi cansancio con su necesidad de ser niño mimón y madrero, y pierdo la paciencia más de lo que merece.
En fin, que no sé si necesito testimonios de madres que a veces también sean «malas madres», o que me confirméis si me paso con el crío, o si sólo soy una pava con problemas del primer mundo, o qué.
Un abrazo.