Puede ser delicado.
Yo a los 16 empecé bachiller en un nuevo instituto y no hice ni un solo amigo. Esos dos años los recuerdo como los peores de mi vida y eso que he pasado por problemas de salud serios en otros momentos.
A mí siempre me habían hecho bullying pero al menos en mi clase tenía a mis amigas que aunque eramos muy diferentes me tenían cariño y me trataban bien. Fue cambiarme de instituto y estar sola en un instituto de cientos de personas. Yo recuerdo contar los descansos y pensar que ojalá los quitasen porque así llegaría a casa antes. Entre en una depresión y en segundo de bachiller suspendí muchísimas, si no hubiese llegado a aprobar en las recuperaciones me hubiese suicidado, estaba convencida de ello. Antes de ese momento contemplé varias veces el suicidio.
Entiendo que igual mi caso es un extremo, pero a esas edades el sentir que encaja es muy importante. Todo esto dependerá de las personalidades y la salud mental de vuestros hijos, pero no es ninguna tontería eso de cambiar de instituto.