Dejando de lado que yo no me casaría nunca y menos haciendo un bodorrio que me costase pasta, yo creo que el debate no es «solteros contra casados», como si fuera esto el partido de fútbol de las fiestas de un pueblo, sino «gente que ahorra» contra «gente que vive el momento».
Tu dilema es difícil, querida. Yo fui como tú y además fui madre muy joven, voluntariamente, y todas mis amistades tuvieron una juventud mucho más larga que la mía, hicieron viajes, tuvieron experiencias.. quizás si ahora lo volviera a hacer intentaría hacer algo intermedio, ni vivir al día ni ahorrar tanto.
También es cierto que ahora soy abuela joven y amigas mías prácticamente tienen a los hijos en cas terminando las carreras. Qué pereza me daría ahora tener a los hijos por aquí…
De lo único que no me arrepiento es de haber ahorrado para comprar un piso, y no alquilar. El dinero del alquiler se va cada mes y no vuelve. El de la hipoteca, en buena parte, se queda.
Y hacer un bodorrio gastándose una pasta que te cuesta tanto ahorrar es tirar el dinero en fuegos artificiales que duran un día, no más.
Ahorra, pero piensa muy bien para qué.