Mi hijo tiene 9 años y sigo teniendo un sentimiento de protección excesivo…
Cambia de postura por la noche y me despierto. Es delirante.
Mi pareja alucina. A veces le despierto porque me levanto diciendo: se ha movido tres veces voy a ver cómo está.
En el parque sigo siendo la madre «suricata». Que hasta me levanto y cambio de sitio para tener buena visibilidad.
Estoy rodeada de madres que son capaces de desconectar mucho más.
Yo soy incapaz, tengo una mochila por violencia de género y vicaria, quizás por eso soy más sensible. Pero sigo estando muy pendiente y me está costando mucho dejar este sentimiento de querer ser omnipresente.
Pero tu no te preocupes, es por querer protegerles y más siendo aún un bebé.
Si te sientes sobrepasada puedes hablar con un profesional.
Una cosa es querer protegerles y otra que empieces a sentirte culpable, por ejemplo, por no estar ahí.
Enhorabuena por tu bebé.