La verdad, no sé si es porque soy la primera de mis amigas y de mis hermanas en quedarme embarazada, pero siempre he pensado que ser madre era estar pendiente de un niño, de cuidarle, cambiarle los pañales, darle el bañito y por supuesto la comida. Lo que no me imaginaba es la enorme responsabilidad que es emocionalmente hablando.
Desde que nació mi pequeña hace ahora tres meses, vivo emocionalmente tensa, porque me doy cuenta de que no está viva porque yo le haya dado la vida, sino porque yo la mantengo con vida.
Os parecerá una chorrada, pero nunca me había planteado eso, el otro día me harté a llorar mientras le daba el pecho, mirando su carita y pensando: dios mío que no cometa ningún error y no le pasa nada.
Me quedé embarazada de mi exnovio cuando aún estábamos juntos. Él me pidió que abortase y me negué por lo que rompió conmigo y dijo que no haría responsable de ella. Yo decidí que seguiría adelante sola, por supuesto que cuento con la ayuda de mis padres y hermanas si lo necesito y sabía que era lo correcto.
Desde que se vi su carita, me enamoré de ella profundamente y me siento feliz estando a su lado.
Siempre supe que sentiría un amor increíble por ella y un gran instinto de protección, pero siento que es arrollador, pienso que voy a sufrir toda la vida, por si le pasa cualquier cosa.
Cuando duerme mucho y no se queja ni llora voy corriendo a ver si le ha pasado algo y simplemente está descansando. Es agotador.
¿Creéis que esta sensación cambiará a lo largo del tiempo cuando sea más mayor, o solo tengo que aprender a convivir con estos sentimientos sin volverme loca?
